Israel retiró las nuevas medidas de seguridad para acceder a la Explanada de las Mezquitas, lo que podría dirimir una violenta crisis. Las autoridades políticas y religiosas instaron este jueves a los palestinos a volver a orar en el también llamado Monte del Templo, en Jerusalén.

Las autoridades musulmanas retiraron su boicot al tercer lugar santo del islam, después del anuncio de Israel que puso en marcha en las entradas de este lugar extremadamente delicado.

Jordania, que gestiona la Explanada, felicitó por la decisión a Israel, a la que se refirió como “una etapa esencial hacia el apaciguamiento de la situación”, declaró el ministro de Información y portavoz del gobierno, Mohamed Moani.

La decisión del Ejecutivo israelí llegó tras casi dos semanas de tensiones, originadas por la instalación, por parte de Israel, de detectores de metales en las entradas de la Explanada, dos días después de que dos policías israelíes murieran al ser atacados por tres árabes israelíes cerca de allí.

“Las autoridades religiosas musulmanas en Jerusalén hacen un llamamiento a los palestinos para que entren en Al Aqsa a hacer la oración de la tarde”, declaró el jueves un responsable del Waqf, el organismo encargado de los bienes musulmanes en Jerusalén, en una rueda de prensa.

Ante la instalación de los arcos de seguridad, los fieles musulmanes decidieron boicotear la Explanada de las Mezquitas, que alberga la mezquita de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca, y orar fuera.

El presidente palestino, Mahmud Abas, respaldó el llamamiento de las autoridades religiosas para que se vuelva a rezar en ese lugar sagrado. Sin embargo, precisó que todavía no se había decidido si se reanudará la coordinación en el ámbito de la seguridad entre la Autoridad Palestina e Israel.