La Secretaría de Control Urbano y Espacio Público realizó nuevos operativos de control a carretillas y puestos con permisos otorgados por el Distrito, que ocupan temporalmente la calle,  con el propósito de mejorar la movilidad y circulación de transeúntes y vehículos en vías del Centro Histórico.

En el más reciente operativo, ese despacho informó que “incautaron 35 carretillas y elementos que se encontraban ocupando indebidamente el espacio público y se aplicaron más de 20 comparendos económicos, luego de un proceso de identificación de los propietarios del permiso para ejercer la actividad en los módulos”.

Control Urbano decomisó seis enfriadores, 10 cajones, 3 toneladas de hierro, 25 sillas en mal estado, 36 canastillas en mal estado, 10 parrillas exhibidoras, una caja grande en zinc de herramientas debidamente cerrada, un puesto de 1 metro por 1.80 en etapa de construcción, una marquesina amarilla, una mesa con 4 sillas en madera. Los elementos perecederos fueron devueltos, así como dos enfriadores con mercancía que contenían mariscos.

El despliegue operativo se cumplió en los tramos: carrera 43, entre calles 30 y 38; carrera 40, desde la calle 35 hasta la calle 38, tomándose tanto calles como carreras; y la calle 37 entre carreras 38 y 39.

“Con estas acciones buscamos descongestionar un poco el tránsito vehicular. Asimismo, queremos permitirles a los ciudadanos caminar por andenes y zonas peatonales con mayor fluidez, mejorar las condiciones óptimas de salubridad y hacer cumplir la normativa vigente. Nuestro compromiso es trabajar con los vendedores para que ejerzan sus actividades bajo lo establecido en la norma, porque el espacio público no es de unos pocos, es de todos”, afirmó el secretario de Control Urbano y Espacio Público, Henry Cáceres.

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Según informó Control Urbano, en un comunicado de prensa, en el procedimiento se detectó que muchos de los comerciantes que desarrollan actividades no son quienes aparecen en los permisos, acción que la normativa no contempla.

“Uno de los puestos, que se encontraba cerrado, contenía mercancía y la suma de $1.000.000 en efectivo, dinero que fue devuelto a su propietario”,
 informó esa dependencia.

Entre los elementos retirados están unos baños que estaban ocupando el espacio público, “los cuales producían olores desagradables y severas condiciones de insalubridad. Los baños no cuentan con ningún permiso para ubicarse en espacio público”.

El material incautado será devuelto a quienes se acerquen a las bodegas de espacio público y demuestren ser los propietarios del módulo.

La dependencia reguladora reitera a los vendedores que los módulos deben ocupar un área de 1.50 metros de ancho por 1.20 metros de fondo, lo que equivale a un área de 1.80 metros cuadrados.

Estos operativos se rigen bajo el Código de Policía y Convivencia, Ley 1801 de 2016, el cual establece multas y sanciones para muchos de los comportamientos contrarios al buen uso e integridad del espacio.