Las lluvias e inundaciones que afectan desde hace dos meses a India, Nepal, Bangladesh y Pakistán han dejado más de 1.400 muertos y 43 millones de afectados, según Oxfam. “Es de las peores inundaciones en décadas”, ha dicho este viernes P.K. Taneja, del Centro de gestión de desastres de la asociación sur asiática para la cooperación. Las lluvias, que empezaron por la época del monzón, han paralizado ciudades, destruido edificios y vías de comunicación así como cultivos en las áreas más pobres de la zona. Según los expertos, la amplitud del desastre refleja la falta de planificación de las autoridades frente a un problema que afecta anualmente la región de junio a septiembre.

Los deslizamientos de tierra y la destrucción de edificios como hospitales e inmuebles por causa de las lluvias dejaron a miles de personas sin casa. Por el momento, más de 10.000 ciudadanos se encuentran en campos de socorro con escasez de agua y alimentos, expuestos a enfermedades. Según la organización Save The Children, cerca de dos millones de niños no pueden ir a la escuela por el derrumbe y la destrucción de más de 1.800 centros educativos.

Las misiones de rescate para evacuar a las poblaciones en las zonas más bajas y más afectadas del país han sido frustradas por las continuas lluvias. “Las inundaciones y las lluvias están retrasando nuestro trabajo. Incluso nosotros estamos inmovilizados”, declaró Amitesh Kumar, comisario de policía en la ciudad india de Mumbai, en declaraciones a The Guardian. Los expertos denuncian la falta de planeación y prevención de los gobiernos en la época del monzón, indicando que la ayuda se centra más en solucionar el problema que prevenirlo. El auditor federal Indio denunció, en un informe publicado el pasado julio, que la mayoría de las regiones del país ni siquiera disponen de un registro de las áreas más propicias a las inundaciones y que 10 millones de dólares destinados a estas inundaciones no habían sido utilizados.