Tres particulares nacimientos de diferentes especies se registraron en el Zoológico de Miami unos días antes de que el huracán Irma azotara a la Florida: una jirafa, un kudu (un especie de antílope) y una anoa (una especie de búfalo pequeño).

Las madres de estos recién nacidos dieron a luz sin ningún inconveniente y poco después la tormenta impactaba al estado con fuertes lluvias y vientos.

“¡Todas son hembras y ninguna de ellas será nombradas “Irma!”, aseguró Ron Magill, directo de Comunicaciones del Zoológico en una publicación en su cuenta de Facebook con tiernas fotos de los nuevos integrantes.

kudu1
Este bebé kudu, una especie de antílope, nació el domingo pasado en el Zoológico de Miami.
Zoológico de Miami – Facebook

Magill indicó también que las labores de limpieza tomarán varias semanas y que el zoológico podría estar cerrado uno o dos meses.

Sin embargo, la mayoría de los animales sobrevivieron al huracán, a excepción de algunas aves que fallecieron a causa de estrés.

otro1
Esta Anoa recién nacida fue otra de las hembras que nació en el Zoológico de Miami poco antes de que el huracán Irma azotara el estado de la Florida.
Zoológico de Miami – Facebook

“A medida que nuestro increíble equipo asume este enorme compromiso también está haciendo todo lo que puede para que los animales vuelvan a exhibirse y para que puedan retomar su rutina habitual”, añadió Magill.

La electricidad fue restablecida en la mayoría del Zoológico el miércoles, lo que permitió que varios animales regresaran a sus lugares de exhibición.

“Además, gracias a los generadores, nuestros peces amazónicos también estuvieron muy bien en su acuario de 50,000 galones”, indicó Magill.

Quizás te pueda interesar:  Peñalosa promete resultados “en breve” tras explosión en Bogotá

A medida que se acercaba el huracán Irma surgió la pregunta de qué iba pasar con los más de 3,000 animales que viven en Zoo Miami y si iban a ser evacuados. Pero el zoológico explicó que los animales no fueron evacuados ya que el hecho de moverlos de su hábitat les genera mucho más estrés, lo que podría ser aún más riesgoso que enfrentar la poderosa tormenta.

“No evacuamos a nuestros animales ya que los huracanes pueden cambiar de dirección en el último minuto y se corre el riesgo de evacuar a un lugar incluso más peligroso”, indicó un comunicado de Zoo Miami publicado en Facebook.