El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que el autor de la masacre durante un concierto en Las Vegas, que deja ya 59 muertos y más de 500 heridos, era un “enfermo, un loco”.

“Era un hombre enfermo. Un hombre loco, con muchos problemas”, dijo Trump sobre Stephen Paddock, el estadounidense de 64 años que cometió el domingo la matanza más mortífera en la historia reciente de Estados Unidos y luego se suicidó en la habitación de hotel desde donde abrió fuego contra la multitud.

“Estamos tratando con un individuo muy, muy enfermo”, añadió el mandatario antes de partir hacia Puerto Rico.

Era un hombre enfermo. Un hombre loco, con muchos problemas

Investigadores en Estados Unidos buscaban conocer los motivos que llevaron a Paddock, un contador público jubilado sin afiliación política ni religiosa conocida, a cometer semejante masacre, reinvindicada sin pruebas por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), en una afirmación que las autoridades estadounidenses toman con escepticismo.

La policía dijo que Paddock rompió la ventana de su habitación en el piso 32 del hotel Mandalay Bay del centro de Las Vegas y abrió fuego con armas automáticas contra las miles de personas que asistían a un concierto de música country en la calle abajo.

Además, Padock poseía un total de 42 armas entre su casa de Mesquite. Según informó Todd Fasulo, ayudante del sheriff del condado de Clark, al que pertenece Las Vegas, las autoridades encontraron 23 armas de fuego en la habitación del hotel desde donde Paddock disparó.

Paddock, según explicó Fasulo, poseía también dos dispositivos que, colocados en la culata de sus armas semiautomáticas, le permitieron abrir fuego de forma completamente automática. Además, la policía encontró en el vehículo del atacante varios kilos de nitrato de amonio, un material empleado para la fabricación de explosivos.