El pasado 2 de octubre una mujer, identificada como señora Zhang, llegó al Hospital de Shenzhen de la Universidad de Pekín, en China, quejándose de un dolor abdominal insoportable.

Tanto la mujer, quien presentaba 35 semanas de gestación, como su familia estaban convencidos de que se trataba de un dolor de estómago; sin embargo, los médicos prefirieron hacerle un ultrasonido para descartar cualquier problema.

Mientras realizaban el procedimiento, los especialistas se llevaron una enorme sorpresa: en las imágenes se veía cómo una de las piernas de la niña en gestación estaba afuera de la pared uterina y se encontraba en el espacio abdominal de su madre.

Impactados, los médicos le hicieron una serie de preguntas a la mujer, quien reveló que en 2016 se había sometido a una operación para remover un mioma -un tumor que se forma en la pared uterina- y que seis meses después había quedado embarazada.

Con ese dato los médicos llegaron a la conclusión de que la paciente había sufrido una rotura uterina en el lugar donde se le había hecho la incisión para remover el mioma. La condición de la mujer era crítica y ante los hechos podía sufrir una hemorragia que pondría en riesgo su vida y la de su hija. Así, los doctores decidieron someterla a una cesárea de emergencia.

Según informó el hospital en un comunicado, durante la operación los doctores se percataron de que la señora Zhang tenía una herida de 7 cm de largo en su útero y que el saco amniótico se había roto por lo cual el líquido había ingresado a su abdomen.

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La cicatriz que había quedado de su intervención anterior estaba ubicada en la base del útero y se habría roto con los movimientos de su hija en el vientre. Sin embargo, gracias a que la mujer consultó a tiempo a los especialistas, tanto ella como la niña están en buen estado.

Zhong Shilin, el médico que operó a la señora Zhang, señala que las mujeres que han tenido miomas en su útero deben esperar entre uno y dos años después de que el tumor ha sido removido para quedar embarazadas.

Además, agregó que en esos casos las pacientes deben verificar con sus médicos si el embrión se implantó en la cicatriz uterina y recomendó que ante cualquier dolor abdominal las embarazadas deben ir al hospital de inmediato.