La fuga de Waldo de Jesús Pamplona, alias el ‘Gato’, y Milton Alexander Sarmiento, alias el ‘rolo’ del búnker de la Fiscalía el pasado viernes, avivó el problema del hacinamiento carcelario que se vive en el valle de Aburrá.

“En este momento tenemos 85 personas en un espacio para 30 personas. Hemos hecho diferentes intentos por descongestionar estas salas de paso pero el sindicato del Inpec se niega a recibirlos”, contó Raúl González Flechas, director seccional de Fiscalías de Medellín.

Si bien el ‘gato’ (había sido capturado cuatro veces) estaba procesado por delitos como concierto para delinquir, homicidio agravado y tortura, no se encontraba recluido en centro carcelario sino que se encontraba en celdas de paso, que no tienen las mismas medidas de seguridad.

¿La razón? Según González, el preso fue llevado en cuatro ocasiones a la cárcel de La Paz (Itagüí) “y las cuatros veces fue devuelto por los sindicatos del Inpec, quienes no quisieron aceptarlo”. En el caso de alias el ‘rolo’ la situación fue similar. Se le trasladó tres veces a la cárcel El Pedregal (San Cristóbal) y en todas fue devuelto.

Para Jorge Carmona, defensor de Derechos Humanos y quien desde hace años le ha hecho seguimiento a la crisis carcelaria, el centro carcelario de La Paz, a donde pretendían enviar al ‘Gato’, es la tercera más hacinada del país.

“En un pabellón para 52 personas hay 497. Y así por el estilo está todo el centro penitenciario”, explicó Carmona. En lo referente a la cárcel Pedregal, continuó el defensor, “hay dos espacios denominados R1 y R2, que son sitios improvisados con una capacidad máxima de 200 reclusos y alberga en este momento cerca de 1.200.

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De igual forma, llamó la atención sobre la situación en Bellavista (Bello), que no ha evacuado los patios 4 y 2 por posible colapso a pesar de tener orden de la Defensoría del Pueblo y el Dagrd. “Desde hace rato se dio la orden pero no ha sido posible porque no hay donde mandarlos”, explicó Carmona.

Falta voluntad política según él. Si a los sindicatos se les cumplen algunas de las peticiones, se permitiría el ingreso de los reclusos de los lugares de paso como estaciones de Policía y Búnker de la Fiscalía.

“Los sindicatos están pidiendo –de manera urgente– que contraten más personal pues el que tienen no da abasto. Tan solo en Bellavista hay 40 unidades de guardia para custodiar a más de 5.000 internos. En Pedregal, hay 35 guardias para vigilar más de 2.500 reclusos. Y en la cárcel La Paz, los más de 1.000 reos son vigilados por 28 personas”, contó del defensor de Derechos Humanos.