Pese a que el ministro del Interior, Guillermo Rivera, salió del Senado aceptando la derrota en la creación de las 16 curules para las víctimas, minutos después sacó de la manga un as con el que nadie contaba.

La conciliación del proyecto de reforma constitucional que crea estos nuevos escaños se votó, por segunda vez, en la plenaria del Senado este jueves. Según la Mesa Directiva de la corporación se requerían 51 votos por el sí para que el proyecto fuera aprobado.

La votación en Senado llegó a 50 votos y el secretario del Senado, Gregorio Eljach, aseguró, en medio de la plenaria tras conocerse el resultado, que “no se cumplen los requisitos” para que la iniciativa saliera adelante.

Rivera salió a culpar del fracaso “al grupo de senadores” que votó en contra del proyecto o que no votó, entre los cuales estuvieron algunos del Partido Conservador, de Cambio Radical y del Centro Democrático.

Sin embargo, en cuestión de minutos, el Gobierno comenzó a difundir la tesis de que la votación debía hacerse sobre 99 senadores, que son los que están actualmente, y que la mayoría requerida eran 50 apoyos, por lo que la iniciativa había sido aprobada.

“Mayoría absoluta es frente a los integrantes del @SenadoGovCo , hoy solo hay 99 senadores habilitados. La mayoría son 50 votos, es decir se aprobaron las #CircunscripcionesDePaz”, escribió el Twitter Rivera.

El Ministro dijo que enviará una carta al presidente del Senado, Efraín Cepeda, para que esa corporación certifique que se consiguió la mayoría exigida y que el proyecto había sido aprobado.

“Si esto no funciona, acudiremos al Consejo de Estado para que dirima este asunto”, afirmó Rivera, quien tiene algunas sentencias de los altos tribunales que apoyan su tesis.