Su gira latinoamericana de 2015 estaba por empezar, y Caloncho todavía no tenía un libro para el viaje, así que fue a la librería. Uno le llamó la atención y lo compró: ‘El arte de la compasión’, del Dalái Lama. Y lo que leyó ahí fue fundamental para su espiritualidad y para la creación de su nuevo álbum, titulado ‘Bálsamo’.

“Es muy sensato, habla de cómo la mente impacta tus emociones”, cuenta el músico mexicano, de 30 años. “Inspiró también la idea de la música como bálsamo, en cuanto me cura y me hace sentir mejor. Es como una pomada, te la frotas y sanas”.

Caloncho necesitó esa pomada musical en los últimos dos años, que fueron precisamente en los que creó Bálsamo: “Mi familia estaba en México y yo estaba de gira, en ocasiones me sentía solo. Había cosas que no le podía platicar a nadie, entonces las hice canción. Qué raro, porque terminé compartiéndolo con todos los que me escuchan”, plantea.

Aunque el proceso puede sonar doloroso, su música se caracteriza por su aroma playero y veraniego, por la tranquilidad que transmite y por la simpleza de su concepto.

“Mi música es un pop cómodo, te hace sentir bien y te da tranquilidad, y también te hace pensar y sentir. Por eso me encantaba el ‘reggae’ y me creía ‘rastafari’ a los 13 años, porque me sentía muy bien”, acota Caloncho.

“Al principio le huía al término pop, pero le perdí el miedo, porque todo es pop. El rock también es pop. A no ser que estés haciendo música clásica erudita o ‘jazz’ muy sofisticado, estás haciendo música popular. Hay que perderle el miedo, es una música que no tiene límites”, se defiende de los ataques comunes al pop.

Quizás te pueda interesar:  Ajuste a salario mínimo será menor de 7,5% si es por decreto: Mintrabajo

De hedonista a optimista

Esos sonidos cómodos, en todo caso, han requerido de trabajo, y han surgido de una evolución musical constante. Su símil fotográfico lo dice todo: “Mi disco anterior, ‘Fruta’, fue como una foto espontánea. Este es más como un retrato, con más trabajo de composición, para que cada cosa vaya en su lugar. Es un trabajo mucho más planeado y consciente”, revela.

En este nuevo trabajo también pudo cumplir algunos de sus caprichos musicales. “Quería conocerme más como músico y ver hasta dónde podía llegar. En (el corte) ‘Diario’ puse un solo que no se sabe qué es, teniendo como referencia una parte de ‘I Want to Break Free’, de Queen. También en ‘Bálsamo’ hay un coro en el que cantan mi papá y mi hermano. Es bueno tener a mi familia en mi música”, explica el músico oriundo de Sonora.

‘Bálsamo’ plantea una contradicción entre hedonismo y optimismo. El ‘ying’ y el ‘yang’, como los llama Caloncho: “Hoy me identifico con el optimismo y el idealismo, busco lograr un hedonismo sostenible. Pero en los años anteriores tuve una época de estrella de rocanrol, una fase de excesos psicotrópicas y fiestas, todo era placer. Pero me excedí y me harté”, recuerda.

“Me estoy curando de esa faceta más descontrolada, intentando encontrar un balance en mi vida. Y eso lo muestro en la música. Llevo tres meses sobrio. Quiero buscar más mi faceta de papá”, concluye.