Ocho días después de la masacre registrada en zona rural del municipio de Magüí Payán, en Nariño, la Alcaldía y Personería municipal confirmaron la muerte de 13 personas, entre ellas del líder comunitario Édison Marcial Ortiz Bolaños.

Mediante un comunicado a la opinión pública, las autoridades de esa localidad, ubicada en el denominado Triángulo del Telembí, informaron que el hecho ocurrido el lunes 27 de noviembre, en la vereda Pueblo Nuevo, fue confirmado por la información suministrada por fuentes comunitarias de la zona.

“Según relatos de la comunidad, el día 27 de noviembre, aproximadamente a las 5:00 p. m., en la vereda Pueblo Nuevo, personas armadas pertenecientes al Eln y al grupo denominado Resistencia Campesina sostuvieron presuntamente una discusión verbal y posteriormente se presentan disparos, donde además del fallecimiento de combatientes de los grupos armados ilegales, resultó afectada la población civil”, dice el comunicado.

En el momento de registrarse el enfrentamiento en el lugar se estaba adelantando un torneo de fútbol y además había una fiesta en la que participaban miembros de la comunidad.

De acuerdo con el documento expedido por la Alcaldía y Personería, “hasta el momento se ha determinado que producto de este hecho han fallecido 13 personas”.

De ese número de víctimas, el pasado 29 de noviembre, el comandante de la Fuerza de Tarea Pegaso del Ejército, general Sergio Alberto Tafur, reveló que después de una operación de asalto aéreo las tropas ubicaron en dos viviendas los cuerpos de cuatro personas cuando eran velados por sus familiares.

El mismo Ejército informó el primero  de diciembre que otro muerto había sido trasladado por una mujer desde el municipio de Magüí Payán hasta la vecina localidad Barbacoas.

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Hasta el momento se desconoce la identidad de estas cinco víctimas.

La comunidad había reportado a las autoridades municipales el fallecimiento de otras personas en el lugar de los hechos, que luego fueron llevadas por sus familiares a diversos lugares del municipio para darles sepultura; dos, a la vereda Ricaurte, entre ellas, una mujer de 22 años y en estado de gestación; dos más, a la vereda El Playón; una, a la vereda Punta de Barco; dos, a la vereda Panga del municipio Roberto Payán y una más, a la vereda Las Cruces del municipio Barbacoas.

Tanto la Alcaldía Municipal como la Personería informaron a los gobiernos departamental y Nacional, al igual que a organismos defensores de derechos humanos y de cooperación internacional, que en las veredas Pueblo Nuevo, Conquiste, Ricaurte y Juanchito del municipio de Magüí Payán, “existe temor y restricción a la movilidad por la presencia de dos grupos armados en disputa del territorio, lo cual ha configurado un confinamiento en la zona”, advierte el comunicado.

Lo anterior ha generado el desplazamiento masivo de unas 20 familias de la zona rural al área urbana de esa jurisdicción.

Las autoridades tratan de establecer si Wilman Haney Ortiz Bolaños, hermano del representante legal del consejo comunitario asesinado, está desaparecido. Se teme que lo tenga el Eln. Según las versiones de habitantes de la vereda Pueblo Nuevo tendría heridas en una de sus piernas.