La juez 57 de garantías ordenó prisión domiciliaria para el expresidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) Luis Fernando Andrade, investigado por el escándalo de sobornos de Odebrecht.

La funcionaria no avaló avaló la petición de la Fiscalía, que fue respaldada por la Procuraduría y la Contraloría, que consideraba que el exfuncionario tenía que estar preso en una cárcel mientras avanza el juicio en su contra por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, ocultamiento y destrucción de material probatorio y falso testimonio.

A Andrade se le investiga por hechos relacionados con la adición presupuestal que favoreció a la firma Odebrecht, cuando aún fungía como presidente de la ANI, para la construcción de la vía Ocaña-Gamarra y la navegabilidad del río Magdalena.

“La Fiscalía no fue clara en su argumentación al momento de la caracterización del delito de falso testimonio, para este juzgado de control de garantías es evidente que en efecto, la conducta delictiva que atentó contra la recta y eficaz administración de justicia sí existió”, señaló la funcionaria judicial.

La juez tuvo en cuenta en su decisión las declaraciones de Juan Sebastián Correa, exasesor de la ANI, en las cuales aseguró que recibió “orientaciones” de Andrade para alterar el testimonio que entregaría ante la Procuraduría.

“Andrade me mencionó que si era que no buscaba dedicarme de lleno a mi defensa”, dijo Correa en uno de los apartes de la declaración. Para la Fiscalía, este “es un comportamiento espontáneo de Andrade”, en el que “orientó a Correa para que faltara a la verdad”.

El exfuncionario ha insistido durante las audiencias en su inocencia y ha señalado: “No acepto cargos porque soy una persona inocente. No soy el hombre de Odebrecht como lo ha dicho la Fiscalía. Soy el que defendió los intereses de la Nación”.