Siete personas resultaron lesionadas, luego de que se elevó la tensión en el jarillón del río Cauca por la desocupación de una zona del dique, cerca al barrio Alfonso López, donde estuvo en pie la capilla auxiliar católica San Agustín. Por la demolición protestaron algunos integrantes del Consejo Comunitario de Brisas del Cauca, que tienen viviendas en el dique. 

El parte sobre los heridos fue entregado por el secretario de Salud de Cali, Alexánder Durán, quien señaló que avanza la investigación para determinar lo ocurrido.

De acuerdo con primeras versiones hubo una disputa porque adentro de la iglesia, antes de su demolición, al parecer, había feligreses. Luego, la tensión se agravó por la presencia de otras personas que habrían llegado armadas a la zona, donde hubo un enfrentamiento con miembros de la Policía.  

Gran parte de los lesionados fueron remitidos al Hospital Universitario del Valle (HUV). Hay dos menores y un policía, entre los heridos. 

Según información de las autoridades, la Arquidiócesis de Cali habría llegado a un consenso con la comunidad sobre la situación de la capilla.

Entre los heridos figuran Pablo España, Diógenes Camilo y Lorena Montaño.

La desocupación del jarillón se debe al plan de obras para fortalecer el dique, que ordenó la misma Presidencia de la República y el cual maneja, recursos del Fondo Adaptación, entidad del Gobierno Nacional. Según el Plan Jarillón, el plan no solo busca el fortalecimiento por el riesgo de filtraciones de agua del río, en caso de inundaciones durante épocas de invierno. También evitar impactos en unos 900.000 habitantes en caso de que el jarillón se reviente. 

Quizás te pueda interesar:  Inconvenientes para realización de partido entre la Selección Colombia y Portugal

Según la Arquidiócesis, el terreno donde estaba la capilla había sido entregado, precisamente, porque se adelantarían los trabajos para fortalecer el jarillón.

En esta capilla auxiliar se oficiaban misas los martes y los sábados, con poca asistencia, de acuerdo con vecinos.